Willie Rosario: “Muchos jóvenes salseros no quieren recibir consejos” Muchos no quieren recibir consejos ni nada, dijo.

Autor: Afronautas

“Muchos no quieren recibir consejos ni nada, pero José Jomar va por el buen camino y para mí es un honor tocar en la grabación de un joven que está empezando y que tiene un futuro seguro en este género”, expresó Willie Rosario en una entrevista realizada por el periodista Jaime Torres Torres, de la Fundación Nacional para la Cultura Popular de Puerto Rico.

Mr. Afinque, como lo conocen a Rosario, aclaró que hay un buen número de artistas que están empujando el desarrollo de la salsa en PR y que uno de esos casos es el de su ahijado musical, el antes mencionado José Jomar. Para este joven salsero, Willie tuvo palabras de admiración.

“Gracias a Dios tuve la suerte de encontrarme con él; conocerlo, observar su talento, deseos de progresar y ser artista en este complejo mundo de la música. Para mí es un honor tenerlo como amigo, ahijado y creo que su primera grabación da muestra del talento y futuro. Me alegra que sea un instrumentista, porque en la música todo el mundo, últimamente, va pendiente de los cantantes y no de los instrumentistas. Jomar tiene mucho talento, conoce su instrumento; es un tipo muy rítmico y toca timbal para bailar”, indicó.

Hablando sobre la problemática social como fuente de inspiración para los artistas, Willie Rosario aprovechó un momento y mostró su posición en contra del “sistema colonial” que se vive en Puerto Rico. Él explicó que es precisamente por los problemas de su país, que hay tanta crónica social en las canciones.

Al consultar Torres Torres por el compromiso que ambos timbaleros tienen con el bailador de hoy, los dos músicos coincidieron en la importancia de los tiempos en los arreglos de las canciones. Aquí, Rosario destacó que hay un buen número de artistas de la generación de Jomar que se preocupan de ello y por eso también destacó la participación de Julito Alvarado, Pete Perignon y José Lugo en Puerto Rico.

Rosario nació en Puerto Rico en un pueblo llamado Caomo, donde hoy hay una calle con su nombre. Ha grabado más de treinta discos y ha viajado por el mundo junto a su agrupación. Uno de sus aportes al mundo de la salsa fue incluir en la armonía el saxofón barítono junto con cuatro trompetas, lo cual marcó el sabor único de su sonido, por el que se ganó los apodos de “Mister Ritmo” y “Mister Afinque”.

Cuando era niño su madre lo metió en clases de guitarra y ahí comenzó a desarrollarse como músico. En 1947 su familia se mudó a Nueva York y se instaló en el barrio latino, desde la calle 96 hasta la 125. “Era como estar en un pueblo grande de Puerto Rico”, dice Rosario, quien luego agrega: “Yo viví la mejor época de Nueva York en cuestión de música. Actualmente no hay clubes ni orquestas que sobresalgan como lo hicieron en esa época. Hay un chorro de sitios pequeños en los que caben 200 personas y tocaban grupitos pequeños pero no como en los cincuenta”.

Entre los años cincuenta y sesenta el mejor lugar para irse de fiesta en Nueva York era el Palladium. Era la época dorada del mambo y allí tocaban los mejores grupos del momento como la banda de Machito, Tito Puente, Johnny Seguí y Tito Rodríguez. Todas las noches la gente iba a bailar en este club ubicado en pleno Broadway. Según Rosario, el mejor día de la semana era el miércoles: había clases de mambo a las ocho, presentaciones de baile a cargo de Aníbal Vázquez, conciertos y se podía codear con las estrellas de Hollywood y Broadway.

Rosario vio a personajes como Marlon Brando, Sammy Davis Jr. e incluso a la princesa Soraya, esposa del último emperador de Irán. Sus primeras presentaciones en el Palladium las hizo como músico de las orquestas de Joe Quijano y Johnny Seguí. Después, en 1958, formó su orquesta y uno de esos miércoles tocó como invitado principal. “Me sentí muy honrado, muy contento y bastante realizado” cuenta el timbalero.

Durante sus años en Nueva York, aparte de tocar Rosario se dedicó al periodismo. Cuando salió del ejército, entró a estudiar comunicación social en la Universidad de Gannon, Pennsylvania. Al graduarse consiguió empleo en la emisora puertorriqueña WALO. Su primer trabajo fue entrevistar a los artistas con quienes tocaba como Tito Rodríguez o Raúl Barrero. Después fue trasladado al área de noticias, a las emisiones del noticiero de las seis de la tarde y al de las 11 de la noche. “Estuve ocho años en el periodismo y le saque bastante provecho”, cuenta Rosario: “Me ayudó a echar mi familia pa delante. Ya tenía cuatro hijos”.

En los setenta, Willie Rosario decidió volver a Puerto Rico porque allí la industria musical era mucho más exitosa. Cuenta que entre fiestas patronales, cumpleaños, bautizos y bailes podía llegar a tocar unas 60 veces por semana. Algo que ya no pasa. “El negocio no está tan bien como antes. Ya no hay trabajo porque no hay lugares donde tocar. En Puerto Rico la cosa está casi como en Nueva York, los bailes son en los grandes hoteles, debido a que hay cierta sensación de inseguridad y la gente se siente más tranquila allí”. Pero, aun así, considera que en su país todavía hay agrupaciones buenas: la orquesta Don Perignon, Sammy García y Pirulo y su tribu.

Rosario cree que en Colombia todavía se disfruta mucho de la salsa. Sobre todo en Cali: “podemos decir que allá usted pasa por una calle y de lado a lado son clubes tocando salsa, además la gente se sienta en las mesitas disfrutando de la música, eso ya no se ve en Nueva York”, dice Rosario, quien además comenta que se siente muy agradecido con los colombianos porque siempre generan trabajo, incluso cuando se presenta en Estados Unidos o en Europa, debido a que usualmente los empresarios que los contratan son de Colombia.
Copyright 2014 Salsa Y Control Radio Todos los derechos Reservados Desing WR Grafic.