La Lupe, entre la veneración y el rechazo

La Lupe (23 de diciembre de 1939 – 28 de febrero de 1992)
“Creo que le gusto a la gente porque hago lo que ellos quisieran hacer, pero no hacen porque no son libres”. La Lupe, Revista Look, 1971
Su nombre es Lupe Victoria Yoli Raymond, aunque es recordada por “La Lupe” y “La Yiyiyi“.
Nacida el 23 de diciembre de 1939, en el barrio San Pedrito de la provincia de Santiago de Cuba, se introdujo en el mundo de la música cantando en distintos locales habaneros, una vez terminada, por exigencia paterna, su carrera de magisterio o de maestra. En 1959 formó, junto a su primer esposo, Eulogio “Yoyo” Reyes, el Trío Tropicuba, que comenzó a presentarse de forma permanente en un legendario bar de La Habana, llamado La Red. Su forma de cantar, llena de energía y con un cierto toque estrafalario, la hizo famosa casi inmediatamente en la ciudad. Se destacó como intérprete de ritmos afrocubanos, rancheras, rock americano y boleros.
Su primera grabación musical fue con el sello Discuba, en 1960, “Con el diablo en el cuerpo“, e incluía, entre otras, famosas baladas norteamericanas en versiones al español como “Loco amor“, “Quiéreme siempre” y, su primer éxito, “No me quieras así“, tema que el público bautizó como “La Pared“, porque solía cantarlo de frente a una pared.
En Cuba también grabó “Lo que trajo la ola” y “Volvió La Lupe“, convirtiéndose en una de las artistas más aclamadas y ganándose el “Disco de Oro de Popularidad” que le otorgó la disquera RCA Víctor.
Su despunte artístico lo logra en Nueva York de la mano del puertorriqueño Tito Puente, luego de haber grabado un disco, en 1964, con el cubano Mongo Santamaría: “Mongo introduce La Lupe“, en el que se incluían las canciones “Oye este guaguancó“, “Montuneando“, “This is my mambo“, “Besitos pa’ ti” y “Canta bajo“.
De la mano de Tito Puente debutó en el Lowe’s Boulevard Theatre de Nueva York con el bolero “Qué te pedí“, dando inicio a una nueva etapa musical que se cristalizó con el álbum, “La excitante Lupe canta con el maestro Tito Puente” (1965), en el que interpretó boleros, bossa nova, guaguancó, cha-cha-cha, bomba, joropo, merengue y cantos santeros.
Con esta producción, que vendió más de 500,000 copias, La Lupe permitió que “El Rey del Timbal” superara la crisis artística por la que atravesaba como consecuencia del descenso que sufrieron las grandes orquestas de música latina en Estados Unidos a principio de la década de 1960, luego del cierre del famoso salón El Palladium.
De esa manera, su presencia le aportará a la banda del timbalero el toque malicioso que pedían los tiempos.
Su relación con Tito Puente continuó con los discos “Homenaje a Rafael Hernández” (1966), “The king and I” (1967) y “La pareja” (1978), todos para el sello Tico Records, excepto el último.
A finales de los años 60, La Lupe fue coronada por la prensa latina de Estados Unidos como la cantante más destacada. A su vez, Morris Levy, presidente de Tico Records, la nombró “La reina de la salsa” y Tito Puente la proclamó “The Queen of the Soul“.
Su voz se paseó por los mejores escenarios de la ciudad neoyorquina: el Manhattan Center, el Carnegie Hall y el Madison Square Garden. También transitó los famosos carnavales de Venezuela y actuó en televisión, en teatros, cabarets y hoteles.
Pero su intensa actividad comenzó a troncharse cuando, en 1968, Tito Puente la despide. Aun así, en 1971 participó en una obra teatral junto al actor puertorriqueño Raúl Juliá: la comedia del inglés William Shakespeare “Two Gentlemen From Verona“.
Soy negra y cubana, y no le agrado a mucha gente por eso”, “La gente es prejuiciada porque uno es negro, son prejuiciados porque uno es gordo… En Cuba existía el prejuicio, pero a mí no me importa. Había prejuicio en Norteamérica también cuando llegué. Todavía sigo luchando por La Lupe, sigo luchando… Canto música soul porque me gusta. ¡Cantaría en China siempre y cuando la gente tenga soul!” “En Cuba me decían loca, No me entendían. La Lupe
Era la gran época de las “Estrellas de Fania” y La Lupe no pudo integrarse a este nuevo panorama por poseer mala fama y goces de individualista. Corrían los primeros años de la década del 70 y los grandes productores de música latina y caribeña exigían a sus divas una conducta moderada.
Además, se señala que Jerry Masucci, jeque del imperio Fania, al comprar los derechos de los sellos Mardi Gras, Tico y Alegre, le impuso un veto musical a La Lupe para impulsar la carrera artística de Celia Cruz.
A partir de entonces, la vocalista vuelve a su sitial con el padrinazgo del puertorriqueño Catalino “Tite” Curet Alonso, logrando su cenit con el disco “Un encuentro con La Lupe“, grabado en 1974.
En 1978, La Lupe, una figura convertida en mito, firmó un contrato con el sello de la Fania para grabar el álbum “La pareja”, en un reencuentro con Tito Puente.
Antes de fallecer, en 1992, hizo el álbum “La Samaritana“, una colección de canciones religiosas que fue su último trabajo de larga duración y que se suma a otros tres discos cristianos que grabó.
El 29 de febrero de 1992 sufrió un paro cardíaco fulminante mientras dormía en un pequeño apartamento que compartía con su hija Rainbow en el Bronx. Muchos se reunieron para llorar a una de las estrellas más grandes que jamás habían visto o escuchado. Y aunque ella había logrado más que la mayoría, todavía persistía la sensación de que quizás el ícono controversial no había logrado alcanzar el máximo potencial que Dios le otorgó. Había sido una luchadora toda su vida, superando obstáculos raciales, políticos, y personales a lo largo del camino.
La tumba de La Lupe se encuentra en el cementerio St. Raymond’s del Bronx.
Fuentes de Consulta
Wikipedia.org
Fernando Castro de Isidro (http://perezaenelalma.blogspot.com)
HerenciaLatina.com
Biografía de La Lupe, documentales Historias Verdaderas de E! Televisión
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